Denuncias penales pesan sobre Margarita Morselli pero en Senado no se animan a tomar medidas

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Tres denuncias penales por supuesto hecho punible de lesión de confianza y usurpación de funciones públicas pesan sobre Margarita Morselli, directora del Centro Cultural El Cabildo; sin embargo, la misma sigue “campante” en el cargo, comentaron indignados funcionarios de esa institución que prefirieron el anonimato. Las denuncias duermen en la Fiscalía.

Más allá del pedido de informe sobre la actuación y el rol de Morselli al frente del Cabildo, realizado por el senador “Payo” Cubas, ninguna autoridad del Congreso tomó cartas en el asunto, se quejaron los funcionarios de El Cabildo, en conversación con elecciones.

Los mismos comentaron que una serie de irregularidades se desatan de la gestión de Margarita Morselli al frente del Centro Cultural El Cabildo, que constan en tres denuncias penales presentadas a la Fiscalía y que fueron ampliamente publicadas en la prensa.

Una de las denuncias involucra además a la Fundación Comuneros que, mediante un convenio con fines estrictamente culturales, trabaja de cerca con Morselli y se encarga de administrar los fondos de El Cabildo. Morselli utiliza esta fundación para evadir los procesos que deben realizar todas las instituciones públicas a través de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas, señalaron los funcionarios.

Solamente entre los años 2014 y 2017, Comuneros habría recibido unos G. 10.000 millones de la Dirección de El Cabildo, que lo utilizó para gastos varios y pagos que no tienen nada que ver con la cultura, todos ellos a pedido de Morselli, según nuestras fuentes.

Ya la escracharon

Al parecer, la indignación no solo es de algunos funcionarios, sino también de grupos ciudadanos que exigen la renuncia de Morselli por la falta de transparencia en su gestión y porque la misma recurrió a un amparo para no jubilarse y de esta manera “atornillarse” a su cargo. Con pinturas, papel higiénico y mucho barullo, la escracharon frente a su domicilio en noviembre pasado. Denunciaron que Morselli creó una especie de clientelismo cultural beneficiando sólo a sus “amigos”, entre ellos artistas, historiadores y periodistas de medios masivos de comunicación.

Las tres denuncias que pesan en su contra

Lesión de confianza por más de G. 4.800 millones. Una de las denuncias refiere que Margarita Morselli y la fundación Comuneros incurrieron supuestamente en lesión de confianza con un presunto perjuicio patrimonial preliminar de G. 4.804.496.119.

La fundación Comuneros, al utilizar dinero con fondos públicos, debió someterse a lo que establece la Ley del Presupuesto General de Gastos de la Nación, que en compras de servicios o bienes superiores a cinco millones de guaraníes debe obligatoriamente realizar un concurso de precios con un mínimo de tres presupuestos y elegir el precio más bajo.

La denuncia enumera las compras y pagos supuestamente irregulares que superan los G. 5 millones y que no pasaron por el proceso de concurso de precios o licitación, que en total suman más de G. 4.800 millones, que sería perjuicio patrimonial al Estado.

En el documento consta que mediante la ONG no solamente se pagaron proyectos culturales sino también por cualquier otro servicio que no tiene ninguna relación con la cultura, como pago por mantenimiento de vehículos, viáticos o servicios de plomería, que lo detallaremos en una siguiente nota.

Usurpación de funciones y Lesión de confianza por más de G. 2.600.000 millones. Otra denuncia presentada al Ministerio Público refiere que Margarita Morselli firmó irregularmente convenios, acuerdos y contratos vinculantes con obligaciones patrimoniales para el Estado por G. 2.669.840.000, sin tener la autorización o habilitación correspondiente, puesto que la misma ocupa un cargo directivo en una dirección que depende administrativa y legalmente de la presidencia del Congreso, según consta en la resolución de creación de la dependencia.

Además, Morselli, como Directora Ejecutiva, firmaba los convenios como “Directora General”, cargo que no existe en la resolución de creación de El Cabildo.

El documento presentado a la Fiscalía habla de 23 contratos firmados por la denunciada “en representación del Centro Cultural de la República El Cabildo, dependencia del Congreso Nacional que no tiene personería jurídica propia y forma parte de la persona jurídica pública ‘Estado Paraguayo’, desde el año 2014 hasta el año 2017″.

Lesión de confianza.  Margarita Morselli fue denunciada por haber incurrido supuestamente en lesión de confianza, por la falta de rendiciones de cuentas de fondos recibidos de fundaciones, empresas privadas o binacionales, por auspicios a diversas actividades o proyectos realizados por el Cabildo. No se sabe cuánto dinero ingresó en concepto de auspicio, ya que no se rindió cuentas de esos fondos y los mismos no fueron incluidos en el Presupuesto General de la Nación.

El documento concluye que “todas las actividades ‘organizadas y dirigidas por El Cabildo, ente público’, cuentan con auspicio y/o apoyo de entidades privadas y/o públicas, conforme publicidad en espacios del Cabildo, públicos digitales e impresos, sin embargo no consta en ningún documento cuantía recibida en concepto de auspicio o colaboración, ya sea de bienes o de efectivo, tampoco consta la utilización o destino de estos aportes económicos, tampoco consta la existencia de estos aportes en las rendiciones de cuentas obligatorias presentadas por la Asociación Comuneros a la Contraloría, en donde curiosamente no existe y han sido ocultados dichos aportes, conforme rendiciones presentadas con cargo de recepción de la Contraloría”.

La prensa se hizo eco, no así los senadores

A pesar de las tres denuncias penales en contra de Margarita Morselli, de los escraches y toda la documentación publicada en la prensa, el presidente del Congreso Silvio Ovelar nunca se refirió a las irregularidades dentro de la dependencia a su cargo. El único senador que pidió informes fue “Payo Cubas”.

Próxima nota: Morselli pagó hasta el mantenimiento de su camioneta con fondos para cultura

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