El gobierno de Fernández, de la mano de Cristina Kirchner, está en plena ejecución del control de la tarea fiscal en la Argentina. Algo similar, aparentemente, tiene en agenda la izquierda y aliados en Paraguay, según algunos observadores.

Últimamente en Paraguay, los sectores de izquierda con aliados efrainistas también emprendieron una cruzada contra la Fiscala General del Estado, Sandra Quiñónez, a quien la tienen en el ojo con consecutivos intentos fracasados de juicio político.
La izquierda paraguaya, en particular, no perdona a Quiñonez haber acabado con lo que fue Patria Libre, que luego se convirtió en el Ejército Popular Paraguayo (EPP). Siendo fiscal Antisecuestro, la actual FGE logró la imputación, acusación y condena de los principales secuestradores, entre ellos de los principales cabecillas Alcides Oviedo y Carmen Villalba, además de otros importantes referentes.

Por de pronto, lo que pasa en Argentina con el grupo de izquierda en el poder buscando la sumisión de la Fiscalía es una receta que busca copiarse en Paraguay, y seria parte de una agenda coordinada. De hecho, quienes atacaron el Panteón Nacional de los Héroes y la embajada paraguaya en el vecino tienen la protección de Fernández, así también la parentela de algunos de los secuestradores condenados en Paraguay y quienes están en tierras argentinas.


