En un país con urgencias que no dan tregua, el Congreso paraguayo destinó cuatro valiosas horas de debate a una insólita polémica futbolística internacional. La situación generó la indignación del senador Luis Pettengill, quien no se guardó nada y calificó abiertamente la discusión como una auténtica «pavada».

El origen del insólito debate parlamentario radicó en las declaraciones previas de la senadora Celeste Amarilla sobre la estrella del fútbol francés Kylian Mbappé. Lo que debió quedar como un comentario aislado o un asunto de opinión personal terminó escalando hasta el pleno de la Cámara Alta, absorbiendo gran parte de la agenda del día. Pettengill lamentó profundamente este enorme desgaste de tiempo legislativo en un tema que, según sus propias palabras, no tiene ninguna injerencia en la vida económica del país ni pertenece en lo absoluto a la idiosincrasia paraguaya.

Para el legislador, las opiniones de los ciudadanos y de sus propios colegas deben correr por cuenta de la responsabilidad individual. Aseguró de manera tajante que, si alguna persona externa o afectada considera que los dichos de un tercero dañan su integridad, existen canales judiciales específicos para resolver ese tipo de conflictos en el ámbito privado, sin necesidad de paralizar las funciones de un poder del Estado.

Con un tono firme pero cargado de ironía, el parlamentario instó a sus pares a sintonizar de una vez por todas con la realidad de la calle y a enfocar la agenda en las verdaderas necesidades de la gente. El senador recordó que Paraguay enfrenta desafíos monumentales y urgentes que atender, apuntando directamente a deficiencias críticas en áreas sensibles como la salud pública, la seguridad en las calles y la crisis del sistema de transporte. 

Concluyó su descargo con una frase tan realista como fulminante: la ciudadanía que sale a trabajar todos los días no se está preocupando por Mbappé, se preocupa por sobrevivir.

Fuente: 1000_am

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