La huelga nacional de médicos quedó plenamente ratificada para iniciar este lunes 24 de agosto tras fracasar la cuarta reunión tripartita entre el sindicato y las autoridades estatales. Mientras la doctora Rossana González, secretaria general del Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed), denunció que la «insensibilidad» gubernamental los empujó a la medida de fuerza debido a que en las mesas de diálogo no se presentaron propuestas concretas, el Poder Ejecutivo respondió delegando la viabilidad del reajuste salarial al Ministerio de Economía y Finanzas y activando un riguroso plan de contingencia institucional.
Los profesionales de la salud exigen una recomposición salarial, estabilidad laboral para 4.000 contratados, pago diferenciado por guardias en domingos y feriados, y una provisión urgente de insumos básicos en los centros asistenciales. La protesta, que cuenta con el respaldo del Círculo Paraguayo de Médicos y se extenderá hasta el viernes 28 de agosto, provocará la suspensión de unas 40.000 consultas ambulatorias diarias y cientos de cirugías programadas a nivel país.
Como contraestrategia, el Ministerio de Salud Pública emitió la Resolución S.G. Nº 481 para ordenar el blindaje obligatorio de áreas críticas como urgencias, terapias intensivas, salas de parto, soporte de diagnóstico y tratamientos oncológicos, al tiempo que anunció de forma paralela la desprecarización de 11.100 vínculos laborales del personal sanitario. A pesar del despliegue administrativo del Gobierno, el gremio médico ratificó que las movilizaciones y cierres parciales de rutas en el interior siguen firmes, advirtiendo que evaluarán extender el paro a un carácter indefinido si no se abre una mesa con soluciones económicas reales.


