La Fiscalía y fuerzas de seguridad hallaron uno de los mayores centros de acopio y distribución de cocaína en la zona norte del país. Los investigadores dieron seguimiento a datos brindados por un venezolano, quien dijo haber visto al exvicepresidente Óscar Denis en un campamento del EPP.
Más 449 kilos de droga empaquetadas, armas, pasta base y otras evidencias fueron halladas en la base narco hasta donde llegó el equipo de la Policía Antisecuestro, el Comando de Defensa Interna (Codi) en un operativo a cargo de las Fiscales Reinalda Palacios (U.E. Antisecuestro) y la fiscal Teresilde Fernández (U.E. de Lucha Contra el Narcotráfico) en la incursión en busca del campamento donde el ciudadano venezolano dijo estar secuestrado. La base narco estaba instalada en una zona entre Puerto Pinasco y Vallemí.

Luego, el extranjero fue trasladado hasta el departamento de Investigaciones de Pedro Juan Caballero, donde se ratificó en su denuncia y hasta dijo que en el campamento vio al exvicepresidente Óscar Denis. Aparentemente este dato fue inventado por el testigo.
Agentes del departamento Antisecuestros tomaron la investigación y en la jornada del sábado último se trasladaron con apoyo de efectivos del departamento Antinarcóticos hasta la zona indicada por Villasmil, en un helicóptero, debido a que no había caminos transitables en la región.
Para sorpresa de los investigadores, al llegar a destino visualizaron un enorme campamento cerca de una pista de aterrizaje y casi una decena de personas, que se refugiaban corriendo hacia las zona boscosas.

En el campamento se encontraron 449,665 kilos de pasta base de cocaína, distribuida en 15 bolsas, dos tractores, dos camionetas, motocicletas, una gran cantidad de bidones de 200 litros, presumiblemente usados para reabastecer de combustible a las aeronaves que bajan al lugar con cargamentos de cocaína provenientes de Bolivia y que luego de procesarla eran reenviadas hacia Pedro Juan Caballero y finalmente al Brasil, mencionaron.
Según las evidencias encontradas, por el lugar pasaba más de una tonelada de la droga semanalmente, algunas de las cargas eran procesadas o cocinadas para aumentar el volumen.
Todo el área comprendida entre la cabecera de la pista de aterrizaje y el campamento estaba iluminada durante la noche gracias a un generador de electricidad que opera a carburante.
Pese a que no hubo detenidos, debido a que todos los trabajadores que estaban en el lugar corrieron antes de la llegada de los uniformados, en uno de los sectores del campamento quedaron copias de cédulas pertenecientes a Nelson Luis Dávalos y Felipe Santiago Dávalos Ortega, a más de dos escopetas, municiones, gran cantidad de cintas para embalaje, ropas y otros elementos que fueron recogidos por los intervinientes.

