Preparen las colchas, las medias de lana y el mate extra caliente porque el invierno decidió acordarse de nosotros con ganas.

Meteorología ya avisó que este viernes 3 y sábado 4 de julio el país se va a convertir en una sucursal de la Antártida, dejando los amaneceres listos para que más de uno intente hibernar en la cama y se declare en huelga de sábanas caídas.

Los termómetros van a caer sin piedad hasta los 3 y 6 grados, ensañándose especialmente con los compatriotas del sur de la región Oriental y el lejano oeste del Chaco. En el resto del territorio nacional la cosa no estará mucho mejor, ya que las temperaturas andarán por los 7 grados o un poquito más, una cifra ideal para no querer salir de la ducha caliente bajo ninguna circunstancia.

Para completar el combo congelante, soplara un viento moderado del sur que se va a encargar de que la sensación térmica sea todavía más baja que el presupuesto estatal, logrando que el aire se sienta como un chiste de mal gusto. Se recomienda suspender temporalmente la dignidad, adoptar el pijama de polar como vestimenta oficial y aceptar que estos días el frío no va a perdonar a nadie.

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