El conflicto entre el personal de salud y las autoridades nacionales atraviesa horas decisivas. Desde el Gobierno reiteraron con firmeza que la medida de fuerza acatada por los médicos a nivel nacional debe finalizar este viernes 28 de agosto, tal como fue notificada formalmente desde un principio. Frente al intento de los gremios de extender el paro de manera indefinida, las autoridades advierten que prolongar las protestas sin cumplir nuevamente con los trámites legales dejaría la movilización al margen de la ley.
Desde el Ministerio de Trabajo explicaron que la legislación paraguaya no contempla la declaración de una «huelga indefinida» tomada sobre la marcha en una asamblea informal. Si los médicos pretenden continuar con el paro la próxima semana, deberán reiniciar todo el proceso administrativo desde cero: convocar a una nueva asamblea formal con votación secreta de los afiliados mediante padrón, labrar actas oficiales y notificar con varios días de anticipación tanto al Ministerio de Salud como al de Trabajo. Solo cumpliendo esos pasos se podría fijar un nuevo periodo de huelga e instalar una mesa tripartita de negociación.
Por su parte, los profesionales de blanco reclaman un reajuste salarial alegando que sus remuneraciones están congeladas desde hace más de una década, además de exigir el fin de la precarización laboral, la provisión urgente de insumos y medicamentos en los hospitales, y el pago correspondiente por días festivos trabajados. Mientras los gremios cuestionan la falta de soluciones inmediatas y amenazan con intensificar las medidas de fuerza, desde el Ejecutivo sostienen que no existen recursos presupuestarios para un aumento directo y proponen implementar gradualmente una carrera sanitaria con incentivos por escalafón y formación profesional. Mientras el estira y afloja legal y político continúa, la atención de urgencias y servicios críticos se mantiene garantizada, aunque miles de consultas y cirugías programadas en el sistema público siguen suspendidas.
Fuente: ABCDigital



