Cumplir 33 años es una fecha especial, la llamada «edad de Cristo», un momento para reflexionar, madurar y, por qué no, soplar las velitas con la gente que uno quiere. Sin embargo, un compatriota paraguayo decidió festejar el cambio de década de una manera un poco más arriesgada, viajando al Brasil con un «regalito» bastante pesado. Lamentablemente para él y su acompañante, las autoridades brasileñas decidieron aguarles la fiesta antes de que pudieran cantar el «que los cumplas feliz».
Todo ocurrió alrededor de las 06:45 de este último miércoles en la Aduana del Puente Internacional de la Amistad. Dos ciudadanos paraguayos avanzaban tranquilamente a bordo de un camión, quizás planeando dónde parar a desayunar para arrancar las celebraciones del día. Lo que no se esperaban era que los agentes de la Receita Federal, apoyados por la Fuerza Nacional y la Policía Federal, estuvieran de humor para hacer una revisión de rutina sumamente minuciosa.
El nerviosismo de los muchachos o quizás el instinto de los oficiales hizo que el control pasara de un simple «pase por favor» a una inspección de ligas mayores. Para colmo de males de los cumpleañeros, entró en escena Urla, una inteligente agente canina con un olfato implacable para los negocios ilícitos. Tras unas breves olfateadas y las marcaciones de la perrita, el panorama festivo empezó a desmoronarse.
Los agentes descubrieron que el camión paraguayo tenía un impresionante doble fondo en el piso. La cosa estaba tan bien soldada y escondida que los policías brasileños tuvieron que llamar al mismísimo Cuerpo de Bomberos de la Policía Militar para que trajeran sus herramientas pesadas. Tras un arduo trabajo de «bricolaje» forzoso, los bomberos lograron desmantelar el piso falso y sacaron a la luz la astronómica cantidad de casi 500 kilos de marihuana distribuidos en prolijos paquetes.
A final de cuentas, en lugar de una torta con velitas, confeti y abrazos, el paraguayo sopló sus 33 años rodeado de policías federales, esposas y un perro antidrogas que se llevó todos los aplausos de la jornada. Ambos ocupantes del camión fueron detenidos en flagrancia y trasladados directito a la sede de la Delegación de la Policía Federal en el lado brasileño.
El camión quedó incautado, la mercancía confiscada y el festejo de cumpleaños terminó mudándose de forma indefinida a una celda brasileña, donde seguro tendrán mucho tiempo para pensar en mejores formas de celebrar el próximo año.
Fuente: Ultima Hora



