El Tribunal de Apelación en lo Penal revocó de forma definitiva el sobreseimiento que beneficiaba al exministro del Interior, Rafael Filizzola, reactivando un proceso penal por lesión de confianza que podría terminar con una pena de hasta 10 años de prisión.
Aunque un juez de primera instancia había intentado archivar la causa en mayo de 2025 alegando que el caso ya había vencido (prescripción), el Tribunal resolvió que esa decisión fue un error grave y ordenó la continuación inmediata del proceso.
Los camaristas descubrieron que la defensa de Filizzola logró congelar el expediente de forma mañosa durante más de 5 años y 5 meses mediante recusaciones y trabas legales conocidas como «chicanas».
La justicia determinó que todo ese «tiempo muerto» no corre a favor del procesado y que la causa sigue totalmente vigente, fijando el límite de la prescripción ordinaria para diciembre de 2026 y la duración máxima del proceso hasta julio de 2027.
Con esta resolución, el camino queda completamente libre para que la Fiscalía avance hacia un juicio oral y público antes de que expiren estos plazos, blindando el caso contra nuevas maniobras de retraso y dejando al exministro ante la posibilidad inminente de cumplir una condena tras las rejas por el presunto desvío de fondos públicos.


