Adictos al Crack, conocidos como chespis, ya dejaron prácticamente sin canastos metálicos de basura a todo un barrio de Lambaré. Vecinos afectados por la inseguridad lamentaron la situación y denunciaron que los propios policías de la Comisaría 17 Central estarían trabajando en complicidad con los reducidores de artículos que roban los consumidores de droga.
El barrio San Roque de Lambaré es una zona prácticamente liberada para los rateros, en su mayoría adictos al crack. Los agentes de la Comisaría 17º Central de la mencionada ciudad ya ni siquiera hacen trabajos preventivos de patrullaje, pues solo se dedican hacer la custodia de los negocios que pagan por la vigilancia, dejando sin seguridad a los ciudadanos, denunciaron los afectados.

Agregaron que se hace evidente que los agentes de la comisaría mencionada trabajan de cerca con los reducidores de cosas robadas y con los dueños de chatarrerías, pues de todo lo que se denuncia, nada se recupera. Trascendió que los policías reciben una cuota semanal que cobran a los que compran cosas robadas. Estos reducidores a su vez tienen como protegidos a los adictos que roban y suelen interceder ante las autoridades policiales cuando caen detenidos.




