Asunción. En la etapa final del juicio oral contra el exsenador Hernán Rivas por presunto título falso de abogado, la defensa presentó los primeros testimonios a su favor que rompen con la línea de audiencias anteriores.
El excoordinador de Alumnos y Docentes de la Universidad Sudamericana, Aurelio Pastor Marecos Alvarenga, declaró ante el Tribunal que identificó plenamente a Rivas como estudiante de Derecho en la filial de Ciudad del Este. Según relató, conoció al legislador cartista cuando acudía a rendir exámenes y hasta mantenían comunicación por teléfono y chats. Dijo que en 2016 Rivas lo llamó preocupado por el proceso de clausura de la facultad.
A esta declaración se sumó la del docente Mario Antonio Antúnez, quien también aseguró recordar a Rivas en su aula: «siempre se sentaba atrás y no hablaba mucho».
Ambos fueron sometidos a un intenso interrogatorio de los jueces María Fernanda García de Zúñiga, Juan Carlos Zárate y Yolanda Portillo, y de los fiscales.
En el cruce surgieron dudas e imprecisiones sobre fechas de exámenes y cobro de honorarios. Las afirmaciones chocan con lo declarado horas antes.
El titular de la ANEAES, José Duarte Penayo, sostuvo de forma lapidaria que la carrera de Derecho de la Sudamericana en ese periodo «nunca existió» legalmente y calificó el caso como una «estafa colectiva».
Además, varios exalumnos y el exdecano Óscar Rodríguez Kennedy —quien firmó el título «sin mirar»— declararon bajo juramento no haber visto jamás a Hernán Rivas en los pasillos de la institución.


