El Instituto de Previsión Social atraviesa una de sus crisis de abastecimiento más agudas, con 126 medicamentos esenciales actualmente fuera de stock.
Esta cifra representa el 26% del vademécum total de la institución, una situación que afecta directamente a los asegurados y expone una serie de fallas administrativas y logísticas que las autoridades actuales intentan resolver con urgencia.
Aunque la situación se materializó con fuerza este mes de julio, el escenario ya había sido advertido desde la Gerencia de Abastecimiento en febrero, señalando una falta de planificación estratégica arrastrada desde la gestión anterior. Hoy, la realidad se traduce en largas esperas en el Hospital Central, donde los pacientes se topan con la falta de insumos, a pesar de que 36 empresas proveedoras mantienen contratos vigentes con la institución.
El presidente del ente, Isaías Fretes, ha ordenado una investigación exhaustiva para determinar si este desabastecimiento es producto de inoperancia, errores administrativos o trabas en el mercado internacional. El problema central no radica únicamente en la falta de presupuesto, ya que el IPS dispone de los recursos y contratos firmados; la dificultad reside en la incapacidad de los proveedores para suministrar fármacos específicos, debido a problemas en la cadena de importación, fabricación o distribución logística.
La prioridad inmediata se centra en áreas críticas como Hemodinamia, donde las autoridades enfatizan que los tratamientos cardiológicos no pueden ser postergados. Mientras se acelera la revisión de contratos y los procesos de nuevas licitaciones, el compromiso oficial es superar este bache en el plazo de dos semanas. Mientras tanto, los asegurados esperan que las soluciones prometidas logren, finalmente, normalizar la entrega de medicamentos en las farmacias hospitalarias.
Fuente: UltimaHoracom



