Senadores paraguayos reaccionaron a las declaraciones del presidente brasileño Lula da Silva sobre la Guerra de la Triple Alianza. Los oficialistas defendieron la postura del gobierno, mientras que los opositores consideraron tibia la respuesta.
El presidente del Congreso Nacional, el senador Basilio «Bachi» Núñez, emitió un pronunciamiento institucional oficial en el que rechazó categóricamente la versión de Lula da Silva.Soberanía e identidad: Núñez reafirmó el compromiso inflexible del Poder del Estado con la «defensa de nuestra memoria histórica, patrimonio permanente de todos los paraguayos y expresión irrenunciable de nuestra soberanía».
El titular del Senado aclaró que, si bien se busca fortalecer la integración bilateral mediante el diálogo, cualquier referencia a la mayor tragedia bélica del continente debe hacerse con sumo respeto y sensibilidad hacia el pueblo paraguayo.
Voces de la oposición en la Cámara Alta. La indignación unió a diferentes bancadas del Senado, donde legisladores de la oposición acusaron a Lula de utilizar una narrativa sesgada y con fines meramente electoralistas en Brasil. El senador e historiador entusiasta Eduardo Nakayama calificó las expresiones de «distorsión grosera de la historia».
Nakayama recordó que la incursión paraguaya en Corumbá no se dio de manera aislada, sino como respuesta directa a la invasión militar previa que el Imperio del Brasil perpetró contra Uruguay en 1864. Asimismo, criticó con severidad el «silencio injustificado» que ha mantenido la Cancillería paraguaya ante la afrenta.
Por su parte, la senadora Esperanza Martínez catalogó el discurso del mandatario brasileño como «resabios de imperialismo» que intentan solapar la política histórica de abuso y dominio que las élites de su país ejercieron contra el Paraguay


