La Fiscala General, Sandra Quiñónez, está entre los principales objetivos del sector socialista Frente Guasu, presidido por el expresidente de la República y actual senador Fernando Lugo. El luguismo, con ayuda de otros sectores de la oposición y algunos medios de prensa, viene buscando hace un par de años la destitución de la titular del Ministerio Público. Las motivaciones de la izquierda para sacar a la magistrada son varias, pero entre las principales causas se encuentra el trabajo contra el EPP y las conexiones políticas que tiene el grupo criminal, que salpican a los del Frente Guasu y a otros grupos socialistas de países vecinos, como Argentina.

No es difícil deducir los motivos. Quiñónez fue la que puso tras las rejas a los principales cabecillas del Grupo de Choré, hoy conocido como el Ejercito del Pueblo Paraguayo (EPP), que nació y se fortaleció en San Pedro cuando Lugo era obispo en el departamento. De hecho, siempre se comentó que el actual senador y sus principales aliados en el FG tienen algún tipo de relación y/o simpatía con el mencionado grupo criminal.

Se alertó del ingreso de personas que son expertos agitadores, financiados por sectores de izquierda. Estos extranjeros estarían instruyendo a jóvenes compatriotas para como actuar en manifestaciones, generar destrozos importantes y por sobre todo convertir a los eventuales detenidos como perseguidos. Nuevamente, la protección política a este plan recae sobre el lugismo.
Manifestantes pacíficos no serán imputados
«No hay imputados por manifestarse pacíficamente el 5 o el 17 de marzo. Los 29 manifestantes de ese día fueron liberados y no fueron imputados, así como todos los que se manifestaron pacíficamente. Referente a 5 personas procesadas por la quema de Colorado Roga, es una investigación incipiente, son por hechos de vandalismo e indagados bajo elementos objetivos que los fiscales intervinientes van recabando. No obstante, siempre estamos abiertos a revisar y pedir informes», señaló la titular del Ministerio Público a senadores miembros de la Comisión de DD.HH., sobre la actuación de la Policía Nacional y de los agentes fiscales.

Tanto Querey como su colega Esperanza Martínez (también del Frente Guasu) fueron señalados por supuestamente adulterar en 2002 un informe médico para beneficiar al hoy prófugo Juan Arrom, uno de los fundadores ideológicos del grupo EPP y condenado por el secuestro de María de Edith de Debernardi.



