El senador oficialista Gustavo Leite sacudió el tablero político al lanzar durísimas críticas contra el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) de su propio gobierno, calificando de «ineptos» a los encargados de la cartera de Estado por el «bicicleteo» y ocultamiento de una deuda pública con proveedores farmacéuticos que ascendería a unos USD 1.275 millones.
Pese a pertenecer al movimiento Honor Colorado de la Asociación Nacional Republicana (ANR), el legislador contradijo la narrativa oficial de bonanza macroeconómica del presidente Santiago Peña advirtiendo que «se acabó la plata» y exigiendo responsabilidades penales para los implicados.
Para contrarrestar la crisis, Leite presentó junto al senador Antonio Barrios un proyecto de ley para redirigir G. 500.000 millones de gastos superfluos y «bocaditos» estatales hacia la compra urgente de medicamentos, al tiempo que propuso un agresivo plan de austeridad para recortar USD 400 millones anuales en el aparato público, transparentar los costos tarifarios de empresas estatales de servicios como la ANDE y la Essap, y refinanciar deudas pesadas a un plazo de 30 años.
La rivalidad política entre Santiago Peña y Gustavo Leite no es nueva, sino que arrastra un largo historial de choques desde que compartían el gabinete ministerial de Horacio Cartes. En aquel entonces, Peña ejercía como ministro de Hacienda y Leite lideraba el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), protagonizando constantes tensiones debido al estilo discursivo agresivo de Leite y las restricciones presupuestarias impuestas por el equipo técnico del fisco.
El propio presidente Peña reconoció públicamente estos roces del pasado al señalar que con el actual ministro de Economía ya «sufrieron» a Leite en la época de Cartes, minimizando sus actuales críticas parlamentarias al definir su conducta confrontativa como una actitud recurrente y habitual en su forma de manejarse políticamente


