Aire acondicionado, televisión, heladera y, custodiando la habitación, un retrato del mismísimo Pablo Escobar junto a un cuadro gigante de un billete de 100 dólares. No se trata de la suite de un hotel, sino de la celda «VIP» de Rubén Rodas Portillo (35), un recluso por homicidio que vivía como un rey en el Centro de Prevenidos de Ciudad del Este.

Su imperio tras las rejas se derrumbó este jueves cuando agentes de la SENAD y el fiscal Elvio Aguilera allanaron el lugar. Adentro, además de las comodidades imposibles para cualquier preso común, encontraron un verdadero «supermercado» de estupefacientes: dosis de crack, pasta base, cocaína y marihuana listas para la venta al menudeo a otros internos.

Rodas Portillo, conocido por estar procesado en el cinematográfico caso de la «Viuda Negra» de Curuguaty —donde presuntamente ayudó a su pareja a contratar a un sicario para matar a su esposo—, manejaba un lucrativo negocio de distribución interna. El operativo incautó varios teléfonos celulares para peritaje, mientras la Fiscalía ya pone la lupa sobre la guardia penitenciaria para determinar quiénes permitieron que el reo emulara a su ídolo colombiano.

Fuente: ABC Digital

Shares:

Deja un comentario