El Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed) resolvió por unanimidad rechazar la propuesta de escalafón salarial presentada por el Poder Ejecutivo y convocó formalmente a una nueva huelga nacional para los días 21 y 22 de septiembre.
La determinación se adoptó tras una multitudinaria asamblea extraordinaria celebrada en el ex Seminario Metropolitano de Asunción, donde las bases médicas calificaron de «insuficiente» el aumento de 400.000 guaraníes ofrecido por el Estado, manteniéndose firmes en su exigencia de un reajuste de 3 millones de guaraníes para fijar el salario piso en 8 millones.
Además de la disputa por el sueldo básico —congelado desde el año 2012—, el gremio desestimó el tope fijo de 1.000.000 de guaraníes propuesto por el Ministerio de Salud para las guardias en días festivos, exigiendo el cumplimiento estricto de la ley que estipula el pago doble por feriados trabajados.
Si bien la asamblea aprobó el incremento presupuestario de USD 260 millones contemplado en el PGN 2027 para la compra exclusiva de insumos y medicamentos, así como los planes estatales para la desprecarización de unos 2.400 contratados, el sector advirtió que las protestas continuarán de manera drástica. La crisis sanitaria ya provocó la renuncia masiva de jefes de servicios y médicos especialistas en centros neurálgicos como el Hospital San Pablo, el Hospital Nacional de Itauguá y los hospitales regionales de Ciudad del Este, Coronel Oviedo e Itapúa.
Los profesionales denunciaron que la falta de insumos médicos básicos los obliga a trabajar en condiciones extremas de precariedad, mientras criticaron con dureza la asignación de millonarios recursos públicos para «seguros VIP», viajes y beneficios de carácter político.


