El mercado mundial del petróleo respira un aire de alivio gracias al reciente preacuerdo de paz firmado entre Estados Unidos e Irán, un pacto que reabrió el estratégico estrecho de Ormuz y provocó una notable caída en los precios internacionales del crudo.
Aunque en Paraguay algunos emblemas privados ya empezaron a reducir tímidamente sus tarifas, los conductores que esperan el habitual «efecto dominó» de la petrolera estatal tendrán que aguardar un poco más.
El presidente de Petróleos Paraguayos, William Wilka , enfrió las expectativas de una rebaja inmediata al explicar que la institución todavía se mueve con cautela. Los motivos detrás de esta espera son dos: por un lado, el país aún consume el combustible que se compró a precios elevados durante la primera quincena de junio; por el otro, persiste el temor de que la tregua en Oriente Medio sea frágil y la volatilidad regrese de golpe al mercado.
A pesar de mantener el freno de mano, el panorama no es desalentador. La estatal estima que, si la tendencia a la baja se consolida en los próximos días y las ventas masivas vacían los tanques actuales, las buenas noticias para el bolsillo de los ciudadanos llegarán muy pronto. Las proyecciones oficiales apuntan a que los precios de Petropar disminuirán a corto plazo, fijando mediados de julio o el inicio de agosto como la fecha clave para el esperado respiro económico en las estaciones de servicio.
Fuente: ABC Digital



