El Instituto de Previsión Social vuelve a sacudirse tras las demoledoras declaraciones de Sergio Lovera, exasesor económico de la previsional, quien rompió el silencio para calificar de «vendehumo», «encubridor» y «cómplice» al actual titular de la institución, Isaías Fretes, denunciando una absoluta inacción ante un desfalco millonario.

La indignación de Lovera radica en la alarmante brecha entre los discursos oficiales de transparencia y la realidad de los pasillos administrativos. A pesar de haber detectado y documentado con precisión un descomunal daño patrimonial que asciende a los 50 millones de dólares en concepto de infraestructura y materiales deficientes, el exasesor asegura que el presidente Fretes se negó sistemáticamente a recibirlo junto con los directores de las áreas afectadas, optando por cajonear las evidencias en lugar de remitirlas de inmediato al Ministerio Público.

Para el denunciante, la versión de que existe un liderazgo firme en el IPS es una absoluta farsa. Lovera sostiene con contundencia que Isaías Fretes no manda en la institución y miente al asegurar que se buscan corregir los rumbos, señalando que jamás se ha instruido un solo sumario administrativo serio ni se ha ordenado la separación de sus cargos a los funcionarios implicados en las recurrentes irregularidades detectadas.

La trama de poder real dentro de la previsional, según las revelaciones de Lovera, se teje bastante lejos del despacho presidencial. Detrás de las decisiones de peso emergería la figura de Juan José Galeano Jiménez, conocido popularmente como «Jota Jota», quien ostenta el cargo de asesor principal con rango de ministro de la Presidencia de la República y es señalado como el verdadero titiritero que maneja los hilos del IPS en las sombras.

A este complejo panorama de impunidad se le suman nombres con oscuros antecedentes que siguen rondando la estructura de la previsional. Lovera apuntó directamente contra José González, exdirector jurídico del IPS, sobre quien pesa una seria denuncia por el aparente desvío y faltante de más de 400 millones de guaraníes que debieron haber ingresado en concepto de aportes obrero-patronales, un dinero sagrado de los trabajadores que simplemente se esfumó sin que hasta ahora haya consecuencias reales.

Ante la alarmante desidia y el letargo de los órganos de control oficiales, Sergio Lovera lanzó una advertencia final y categórica: si la Fiscalía General del Estado no actúa de oficio con la celeridad que amerita semejante saqueo a los fondos de los asegurados, él mismo acudirá de forma personal a los tribunales para presentar la denuncia formal, decidido a romper la cadena de encubrimiento que hoy asfixia al IPS.

Fuente: Telefuturo

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