Un agente de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) —cuya identidad se mantiene en reserva por seguridad en el juicio— declaró en el juicio oral de A Ultranza Py e interpretó extracciones telefónicas de septiembre de 2020 entre Miguel Ángel Insfrán, alias Tío Rico, y Mauricio Schwartzman.
Según el testigo, la organización criminal monitoreaba las investigaciones en su contra mediante filtraciones y acceso a información parcial sobre carpetas fiscales, coordinaba la logística de exportación de cocaína en contenedores y reaccionaba ante alertas de los organismos de seguridad.
El agente identificó en los chats fotografías de documentos y cédulas de Luis Sebriano y sus socios comerciales vinculados a las firmas Artis y Maxigrains. Esas conversaciones coinciden con dos incautaciones de 1.000 kilos de cocaína cada una realizadas en puertos europeos en abril y junio de 2020.
Sobre la supuesta carga “robada” de la firma Guaraní mencionada por los investigados, aclaró que la Senad había alertado a Argentina para su verificación y que el control dio resultado negativo. En cuanto al control portuario vigente en septiembre de 2020, explicó que los controles de Senad dependían entonces de la Dirección de Inteligencia y no de la unidad SIU-Senad.
La SIU de la Policía Nacional operaba con Aduanas y el CAIA. Detalló que el canal verde del sistema SOFIA respondía a criterios aleatorios o tributarios y el canal rojo implicaba apertura física, y que Aduanas disponía de escáneres móviles aleatorios.
Finalmente, vinculó al alias “Malibú” con tareas de empaquetado y ocultamiento de droga, sin que se haya podido establecer su identidad real, y confirmó que durante las vigilancias no se registró presencia física de Insfrán en zona de puertos, ya que operaba mediante intermediarios.


