El Tribunal Superior de Justicia Electoral dejó en claro que las organizaciones privadas no tendrán participación directa ni acceso a las mesas de votación. Tras el vencimiento de los plazos de acreditación, la Justicia Electoral frena los intentos de injerencia y establece un riguroso esquema de control reservado únicamente a los partidos políticos y misiones internacionales.
ASUNCIÓN. En vísperas de los comicios municipales del próximo 4 de octubre, el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) trazó un límite categórico para frenar la injerencia de las organizaciones no gubernamentales (ONG) y garantizar la soberanía de los procesos de votación, dejando sentado que dichas entidades deberán mantenerse al margen del control directo en el día de los comicios.
Con el cierre definitivo del periodo de acreditaciones para observadores nacionales, la máxima instancia electoral ratificó que las ONGs vinculadas activamente a candidaturas políticas —como la estructura de Alma Cívica ligada a Soledad Núñez y Bruno Defelippe— quedan totalmente excluidas de las mesas electorales. De esta manera, el TSJE bloquea cualquier intento de injerencia o manipulación del proceso bajo la fachada de «observación civil».
La normativa aprobada por el organismo electoral contempla reglas estrictas de imparcialidad, objetividad e independencia, prohibiendo de forma expresa que candidatos, dirigentes, activistas o plataformas partidarias camufladas participen dentro de las misiones de observación. La Justicia Electoral marcó una clara línea divisoria: quienes compiten por cargos públicos no pueden situarse al mismo tiempo como jueces ni fiscalizadores del proceso.
El control queda en manos de las reglas de juego legales
La fiscalización de las elecciones estará fuertemente custodiada y contenida bajo el marco legal vigente establecido en la Ley N.º 834/96 del Código Electoral Paraguayo, garantizando que el resguardo de las urnas recaiga únicamente en las figuras legales correspondientes: los veedores y apoderados de los partidos políticos, cuyo plazo de acreditación ante las mesas venció formalmente el 25 de septiembre.
A este riguroso control cruzado entre las agrupaciones políticas competidoras se sumará de forma exclusiva el seguimiento de organismos e instituciones internacionales de reconocida trayectoria, tales como la Organización de los Estados Americanos (OEA), UNIORE, A-WEB y AMEA, cuyos acuerdos ya fueron ratificados y sus delegaciones acreditadas.
Con esta resolución, el TSJE reafirma el principio de institucionalidad, cerrándole la puerta al activismo de ONG sin personería ni rol dentro del Código Electoral, y garantizando la transparencia de la jornada electoral a través de los mecanismos legales establecidos.


