Un trágico operativo de la Policía Nacional se cobró la vida de un joven de 22 años en la madrugada de este domingo en la ciudad de Alberdi, departamento de Ñeembucú.

Efectivos de las fuerzas especiales, que se encontraban desplegados en busca de una banda de asaltantes prófugos, dispararon de forma directa contra el automóvil de la víctima tras una supuesta persecución en la Ruta PY19. Como consecuencia del hecho, doce agentes fueron arrestados de inmediato y permanecen bajo una rigurosa investigación.

El lamentable suceso se desencadenó aproximadamente a las 05:20 de hoy, a la altura del kilómetro 88 de la mencionada ruta, en las inmediaciones de la compañía Acevedo Cue. La víctima fatal fue identificada de manera oficial como Federick Nahuel Cáceres Sosa, un joven vecino del distrito colindante de Villa Oliva, quien en ese momento se desplazaba a bordo de su automóvil Toyota Allion de color blanco.

Los uniformados intervinientes pertenecen a la División de Apoyo Táctico y se encontraban realizando tareas de rastrillaje intensivo en los montes de la zona. El objetivo del despliegue era localizar a un grupo de cuatro o cinco delincuentes que permanecían ocultos tras haber asaltado un supermercado local el pasado miércoles. La tensión en la región había escalado desde la noche del viernes, cuando se produjo un primer enfrentamiento armado en el que falleció uno de los supuestos asaltantes, quien para sorpresa de las autoridades resultó ser un oficial activo de la propia Policía Nacional.

De acuerdo con el reporte oficial de la institución, los agentes divisaron el automóvil blanco aproximándose a su posición y le hicieron señales claras para que detuviera la marcha. Sin embargo, la versión policial sostiene que el conductor desobedeció las indicaciones e intentó atropellar a los efectivos apostados en la ruta. Esto dio inicio a una breve e intensa persecución en la que los policías abrieron fuego directamente contra la estructura del coche, impactando en la humanidad del conductor. Al perder el control debido a las heridas, el vehículo despistó y cayó a un costado del camino, donde finalmente se constató el fallecimiento del joven.

Fue recién tras asegurar la escena y acercarse al rodado cuando los policías se percataron del fatal error y de que la persona abatida era un ciudadano inocente, ajeno por completo a las actividades de la banda criminal buscada. Ante la gravedad extrema de la situación, la Comandancia de la Policía Nacional ordenó a la jefa policial de la región proceder a la detención inmediata de los doce efectivos que participaron en la balacera.

A todos los agentes involucrados se les retiraron sus armas reglamentarias y se les practicaron las pruebas de detección de residuos de pólvora en las manos, con el fin de determinar científicamente quiénes efectuaron los disparos letales. Los antecedentes y las pericias correspondientes quedaron a cargo del agente fiscal Diego Benítez, quien lidera la causa judicial para el esclarecimiento definitivo de este trágico caso de violencia institucional.

Fuente: ABC Digital 

Shares:

Deja un comentario