Juan Villalba, médico traumatólogo, denunció que es víctima de una campaña para dañar su reputación que lleva adelante su exesposa, la enfermera Leticia Páez. Esta denunció en 2017 al médico por un supuesto abuso a una niña de 11 años, hija de Páez, hijastra de Villalba. Sugestivamente, la acusación se dio luego que el doctor decidiera poner fin al matrimonio, que venía arrastrando meses de crisis a causa de infidelidades por parte de la mujer. La declaración de la menor en la cámara Gesell evidenció que no hubo ninguna tipo de toqueteo o abuso.
«Los problemas de infidelidad comienzan a mediados del 2015. La conducta siguió por varios meses. A finales de ese año nos separamos; ella abandonó la casa. Volvió 2 semanas después. Durante el 2016 todo fue discusión y peleas. Soporté todo por amor a ella y a mi pequeño hijo», comentó Villalba.

Indicó que supuestamente la empleada observó que la nena fue tocada. «Según la historia, yo le toqué a mi hijastra, lo que vio la empleada y la misma le contó a la mamá, y la mamá le contó a ella, es decir a la nena. No tiene sentido tantas vueltas para algo que es grave de ser cierto, ya que la empleada vivía con nosotros, era como parte de la familia», destacó el médico.
Agregó que después del supuesto hecho, surgen otros testigos con el pasar de los días, porque además de la empleada, la menor supuestamente también le contó al tío, hermano de Leticia Páez. «¿Y cómo al tío, si él vivió solo dos meses en mi casa, además, la nena hablaba con su mamá siempre? ¿Por qué ir a contarle a alguien casi extraño en la casa y no a su madre?», se preguntó el acusado.
Para Juan Villalba, todo lo del supuesto abuso fue inventado en represalia a los descubrimientos de la doble vida que llevaba su esposa y en su decisión de no seguir tolerándola. «Ella vivía como una reina, yo le daba todo y más de lo que necesitaba, incluso a su hija. Y todo eso se le escapó de las manos por una conducta que yo ya no pensaba tolerar», manifestó.

Cámara Gesell
Según el acusado, en la cámara Gesell la niña no dice en ningún momento que fue tocada por Juan Villalba. «Creo que esa es la declaración que vale, porque la que dio ante la psicóloga no es coincidente con la propia declaración de ella en cámara Gesell. Es más, esa psicóloga es colega de blanco, la que me denuncia, mi exesposa es enfermera y todos nos conocemos en el ámbito de la salud. Ella (su exseñora) entró en esa entrevista y ella es la que dio esa declaración, porque conozco a esta niña, no va a mentir ni decir eso que se escribió en el informe».

«Solo quiero salir de este infierno»
«Soy médico, traumatólogo de profesión, una carrera de toda la vida, en mi cabeza jamás se me cruzo hacer estas cosas de las que me acusan. Solo quiero salir de este infierno en la que vivo hace más de 3 años. Necesito rehacer mi vida. Nadie en su sano juicio va a arruinar su vida de esta manera, nadie inicia una relación con una persona pensando que solo hay interés y que una vez que ese interés ya no es satisfecho va a actuar de esa manera en contra de uno. Nadie sabe si su pareja le va a ser fiel y nadie sabe si lo va a descubrir o no, en mi caso la descubrí y la relación tuvo que terminar. Quizás su orgullo de mujer, su ego esté herido, lastimado y por eso quiere vengarse de mí por haber cortado todo con ella, salvo mis obligaciones de padre. Porque Juancito es mi único hijo y a él le doy lo que le corresponde y más», afirmó el acusado.
La causa inició con la fiscala Karina Giménez, aunque la agente se dio cuenta que la denuncia era toda una trama para extorsionar y cuando iba camino al sobreseimiento, la misma fue destituida. «Ante esa situación, asumió la causa el fiscal Delfino, aunque su trabajo perdió objetividad ya que el mismo se contactó con mi exesposa por los canales no adecuados.


