La Corte Suprema de Justicia rechazó por unanimidad el hábeas corpus de José Alberto «Pastor» Insfrán Galeano, líder de la iglesia Centro de Avivamiento de Curuguaty y pieza clave del megaoperativo contra el crimen organizado A Ultranza Py, por lo que deberá continuar recluido en el módulo de máxima seguridad de la cárcel de Emboscada.
El procesado —hermano de Miguel Ángel Insfrán, alias «Tío Rico»— solicitaba su libertad inmediata mediante medidas menos gravosas o, en su defecto, ser trasladado a un pabellón común (Módulo 4), alegando que el tiempo en prisión preventiva había superado los límites de la ley y que sufría de un régimen de reclusión injustamente estricto según evaluaciones técnicas.
Sin embargo, la Sala Penal del máximo tribunal basó el rechazo de esta garantía constitucional en que el hábeas corpus no es la vía jurídica correcta para anular fallos de jueces ordinarios ni para modificar decisiones administrativas del Ministerio de Justicia sobre el traslado de reclusos. Asimismo, los ministros explicaron que, al estar acusado por delitos vinculados al tráfico internacional de drogas y lavado de dinero que contemplan una pena mínima de 5 años de cárcel, y al llevar un tiempo de detención inferior a dicho plazo, la medida cautelar se mantiene plenamente dentro de los límites legales establecidos.
Con este fallo, la máxima instancia judicial ratifica la continuidad del juzgamiento bajo un estricto régimen de reclusión para el «Pastor» Insfrán, quien según la Fiscalía paraguaya utilizó su organización religiosa y su perfil de ex precandidato político como fachada para blanquear millones de dólares provenientes del narcotráfico manejado por su hermano y el prófugo uruguayo Sebastián Marset, culminando así un proceso que inició tras entregarse a las autoridades en noviembre de 2023 luego de haber permanecido prófugo por más de un año y medio.


