En un momento crítico donde los hospitales públicos del país enfrentan severas carencias de medicamentos, insumos y equipos básicos, el Congreso Nacional vuelve a quedar en el centro del debate tras impulsar un millonario llamado a licitación pública.

La convocatoria busca la compra e instalación de siete nuevos ascensores para la sede legislativa, con una inversión estimada de G. 3.433 millones y la llamativa condición de otorgar un adelanto del 20% a la empresa adjudicataria, lo que equivale a unos G. 686 millones entregados antes de iniciar los trabajos.

El proyecto, publicado en el portal de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas con el respaldo de la Presidencia del Congreso, contempla un plazo de ejecución de 200 días. Además de la provisión de los elevadores, la contratación abarca el desmontaje de las estructuras actuales, adecuaciones arquitectónicas, obras civiles y renovación completa de los sistemas eléctricos e hidráulicos. Desde la Dirección de Recursos Físicos argumentan que el anticipo financiero es indispensable para garantizar el inicio inmediato del contrato, justificando que los equipos requeridos poseen certificaciones internacionales y tecnología de alta complejidad que no está disponible en el mercado local, demandando entre 100 y 150 días solo para su fabricación e importación. Sin embargo, este despliegue de recursos y celeridad contrasta de forma abrumadora con las urgencias de la ciudadanía, generando un intenso malestar social ante la escala de prioridades en el gasto público.

Fuente: Ultima Hora 

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