Dicen por ahí que el amor se prueba en las buenas y en las malas, pero en la política paraguaya parece que la lealtad con el movimiento Honor Colorado se mide en los pasillos de los tribunales. Con el martillazo de la justicia retumbando en los oídos del oficialismo, el exsenador Hernán Rivas terminó de estampar su firma como el nuevo y flamante miembro del ilustre selectivo de políticos cartistas que cambiaron las alfombras del poder por el pavimento de la cárcel. 

El Tribunal de Sentencia —presidido por la jueza María Fernanda García de Zúñiga e integrado por Juan Carlos Zárate Pastor y Yolanda Portillo— condenó al muchacho a 8 años de prisión por producción mediata y uso de documentos públicos de contenido falso. Y no fue para menos: el tribunal dejó en evidencia que Rivas actuó literalmente como un «alumno fantasma». El certificado de su supuesto título de abogado de la Universidad Sudamericana tenía incoherencias insólitas, como materias rendidas el mismo mes sin especificar días, una suma de horas que no encajaba con una carrera presencial, un trámite de registro ante el Ministerio de Educación que se aprobó en una «maratónica» marca de apenas 6 minutos y hasta un exdecano que le firmó el título en un auto en plena vía pública. Con esa carpeta express, Rivas llegó nada menos que a presidir el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, causando lo que los jueces calificaron como un «daño institucional incalculable».

Con este fallo, Rivas no estará solo; desembarca directo en un verdadero «Panteón de los Caídos» compuesto por varios pesos pesados del entorno de HC que tropezaron feo con la ley en los últimos cinco años. Para muestra basta un botón, o mejor dicho, un clan entero. Imposible olvidar a la dinastía de Luque. En agosto de 2021, el otrora intocable Óscar González Daher fue sentenciado a 7 años de prisión por enrichment ilícito y declaración falsa. Y como el ejemplo empieza en casa, a su hijo Óscar Rubén González Chaves le regalaron 8 años adentro por los mismos pecados más el combo de lavado de dinero. El patriarca falleció en octubre del mismo 2021 sin pisar bien la celda, pero su hermano, Ramón González Daher, compensó la cuenta en diciembre de 2021 marcando un récord de 15 años de penitenciaría bien firmes por usura, lavado y denuncias falsas. ¿El remate? Un comiso histórico de bienes que roza los 240.554 millones de guaraníes más unos simpáticos 11,7 millones de dólares. ¡Habrase visto semejante vuelto!

Pero la historia no es exclusiva de varones ni se limita al territorio nacional. En marzo de 2022, la exdiputada Cynthia Tarragó probó el sueño americano pero del lado equivocado de las rejas. Un Tribunal Federal de Nueva Jersey la condenó a 33 meses de cárcel tras declararse culpable por conspiración para lavar dinero de supuesta procedencia narco. Caída en desgracia tras ser capturada por el FBI en noviembre de 2019, la exlegisladora demostró que los dólares ajenos a veces se pagan demasiado caros.

Volviendo a suelo patrio, el desfile de autoridades en problemas siguió su curso en los feudos departamentales. En diciembre de 2023, a Óscar «Ñoño» Núñez —exgobernador de Presidente Hayes, exdiputado y hermano del actual mandamás del Congreso, Basilio Núñez — le cantaron 11 años de prisión e inhabilitación por una década para ocupar cargos públicos. El motivo del «trofeo»: volatilizar unos 42.500 millones de guaraníes de la gobernación.

En marzo de 2026 saltó a la luz el caso más pesadito: el exsenador Erico Galeano. Salpicado hasta las orejas por el operativo A Ultranza Py, el hombre terminó condenado a 13 años de cárcel por lavado de activos y asociación criminal. Intentó chicanear con recursos, pero el 29 de junio de 2026 la Corte le bajó la persiana con fuerza de cosa juzgada, enviándolo derecho a Tacumbú sin escalas.

¿Y el arte? Tampoco se salvó. Hugo Javier González, el famoso «Número 2» de la radio que pasó a ser gobernador de Central, cambió los micrófonos por una condena de 10 años de prisión dictada en enero de 2025. El «Gober» tropezó con una grosera lesión de confianza y facturas clonadas en las famosas «obras fantasmas», esfumando alrededor de 5.100 millones de guaraníes destinados a la emergencia de la pandemia.

Para rematar el cuadro de honor municipal, en junio de 2025 el exintendente de Puerto Casado e hijo de la cuna cartista, Hilario Adorno (hermano del diputado «Mino» Adorno), fue sentenciado a 3 años y 8 meses de prisión. ¿Su gran delito? Agarrar 50 millones de guaraníes del pueblo para pagar la entrega inicial de su camioneta particular. Y bien cerquita en la cronología, en agosto de 2026 la Corte confirmó los 5 años de cárcel para Carlos Alberto Franco Benítez, exconcejal de Yuty y expresidente de la Afessap, por montar un esquema de estafa con préstamos truchos que terminaron financiando directamente su campaña política.

Con este antecedentes de película, la condena de Hernán Rivas cierra un lustro negro que demuestra que ser «del entorno» da mucho poder, pero cuando la Fiscalía aprieta el acelerador y las pruebas abruman, ni el mejor padrino evita la foto de prontuario.

Fuente: Ultima Hora 

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