ASUNCIÓN. Una abierta pulseada interna dentro de la Asociación Nacional Republicana (ANR) desató una severa crisis que ya paraliza el ámbito parlamentario. Las tempranas ambiciones con miras a las elecciones generales de 2028 mantienen enfrentados a tres bloques oficialistas que pujan por imponer al candidato que acompañará al actual vicepresidente, Pedro Alliana, en la futura chapa presidencial.
La fractura se hizo evidente el sábado pasado durante el acto oficial de presentación de candidatos de la ANR, un evento marcado por la notoria ausencia de los gobernadores y de varios referentes clave, quienes vaciaron la convocatoria en señal de protesta. Como represalia política, el sector alineado a las regiones trabó en el Congreso importantes planes del Poder Ejecutivo, incluyendo la aprobación de un préstamo estratégico de 75 millones de dólares destinado al financiamiento de obras viales.
La disputa se centra en quién ocupará el segundo lugar en el binomio del 2028:Los Gobernadores: Liderados por César «Cesarito» Sosa (jefe departamental de Guairá y presidente del Consejo de Gobernadores), exigen que la candidatura responda al interior del país, impulsando al propio Sosa.
Los Senadores: Presionan fuertemente para imponer al actual ministro Juan Carlos Baruja. Los Diputados: Sostienen que el espacio le corresponde al cuerpo legislativo y promueven al presidente de la Cámara Baja, Raúl Latorre.
A pesar de los intentos de los líderes por poner paños fríos, la tensión va en aumento y las negociaciones fracasaron. Ante este escenario, el senador Silvio «Beto» Ovelar convocó de urgencia a una reunión cumbre entre la totalidad de los diputados y el propio Pedro Alliana, buscando forzar una tregua antes de que la división provoque daños irreversibles en la gestión del Gobierno.


