ASUNCIÓN. El Poder Ejecutivo de Paraguay oficializó la destitución de Félix Sosa como titular de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), nombrando en su reemplazo al ingeniero Miguel Ángel Báez Reyes. Fuentes internas y gremiales confirmaron que el detonante de este relevo abrupto responde directamente a la firme negativa de Sosa de ceder a presiones del gobierno de Santiago Peña, que buscaba la firma de un polémico contrato de provisión de energía a largo plazo con la multinacional británica Atome Energy.
Las discrepancias técnicas sobre los pliegos tarifarios electrointensivos abrieron una grieta insalvable entre el saliente presidente de la estatal y el primer anillo del Palacio de López.Alerta sindical por presiones políticas y tarifas de «remate». El Sindicato de Trabajadores de la ANDE (SITRANDE), liderado por su secretario general Adolfo Villalba, denunció que el cambio de autoridades representa una abierta claudicación política frente a exigencias empresariales. Según el gremio, el Ejecutivo presionó para otorgar a Atome una tarifa congelada por 15 años que ronda los 30 USD/MWh, una cifra muy por debajo del costo real y de la tarifa técnica recomendada por la institución, fijada en 44 USD/MWh.
Los sindicatos advirtieron que vender energía por debajo del costo normal causará un perjuicio patrimonial severo a las finanzas de la ANDE, subsidiando de manera indirecta al capital privado internacional a expensas de los usuarios locales.
Los representantes de Atome y sus fuertes lazos con el poderLa firma Atome Paraguay S.A., que proyecta una planta de fertilizantes e hidrógeno verde en Villeta valorada en más de 650 millones de dólares, cuenta con una representación clave que explica su alta influencia política. El CEO y presidente de la filial local es el economista James Spalding Hellmers, figura histórica de la escena política paraguaya.Spalding posee una estrecha y directa vinculación con las cúpulas de gobierno. Fue director general paraguayo de la Itaipú Binacional durante el mandato de Horacio Cartes —líder del movimiento político del actual presidente Santiago Peña—, además de haberse desempeñado previamente como ministro de Hacienda y embajador en los Estados Unidos. Junto a él opera el vicepresidente de la firma, Juan Dalceggio.
Esta fuerte influencia del «primer anillo» del cartismo fue determinante para doblegar la resistencia técnica de la ANDE, forzando la remoción de Sosa para dar paso a una administración predispuesta a revisar los contratos bajo criterios comerciales dictados desde el Poder Ejecutivo. Los gremios ya anunciaron movilizaciones firmes si el nuevo titular, Miguel Ángel Báez, firma el polémico acuerdo en las condiciones exigidas por la multinacional.


