Las víctimas circulaban en motocicleta cuando fueron interceptadas por desconocidos que las trasladaron a la fuerza hasta el campo santo local. Fueron torturadas y atacadas a tiros a la altura de la cabeza; una falleció en el sitio y la otra se encuentra internada en estado grave.
EUSEBIO AYALA. Un estremecedor crimen sacudió a la tranquilidad de la ciudad de Eusebio Ayala, en el Departamento de Cordillera, donde dos mujeres fueron víctimas de un violento rapto que culminó con una de ellas ejecutada a balazos y la otra luchando por su vida en un centro asistencia.
De acuerdo con los datos preliminares del informe policial, el hecho se desencadenó cuando ambas mujeres desplazaban a bordo de una motocicleta por la zona urbana. En un momento dado, fueron interceptadas por ocupantes de un vehículo —presumiblemente una camioneta— quienes las obligaron a subir a la fuerza para reducir sus movimientos.
Posteriormente, los agresores las trasladaron hasta el predio del cementerio municipal de Eusebio Ayala. En el lugar, frente a la zona de la Cruz Mayor, las víctimas fueron sometidas a torturas antes de ser atacadas directamente con disparos de arma de fuego, la mayoría infligidos en la cabeza.
Tras una llamada de alerta, agentes de la Comisaría local acudieron al campo santo y hallaron a las dos mujeres tendidas en el suelo. En el lugar se confirmó el fallecimiento de una de ellas debido a la gravedad de las heridas de bala recibidas. La segunda víctima presentaba aún signos vitales, por lo que fue auxiliada de urgencia y trasladada bajo estricta custodia médica a un centro asistencial de la zona, donde permanece internada en estado crítico.
Crueldad y saña en la investigación
Representantes del Ministerio Público y peritos de la División de Criminalística de la Policía Nacional se constituyeron en el cementerio para levantar evidencias, casquillos servidos y rastros que permitan identificar a los autores del crimen. La Fiscalía señaló que los criminales actuaron con «muchísima saña», dada la mecánica de la agresión y las torturas previas infligidas a las víctimas.
Hasta el momento, los investigadores analizan cámaras de seguridad del trayecto y toman declaraciones a posibles testigos para determinar las circunstancias del secuestro y el trasfondo que motivó el atroz ataque.


