El Mercosur vive horas de intensa actividad en territorio paraguayo, aunque todas las miradas están puestas en una silla vacía. En un movimiento sorpresivo de último momento, el mandatario argentino Javier Milei decidió no asistir a la LXVIII Reunión Ordinaria del Consejo del Mercado Común, convirtiéndose en el gran ausente de una cita que busca reconfigurar las fuerzas y alianzas en la región.
Mientras los jefes de Estado de los países miembros, junto a invitados especiales de Panamá, Chile y Ecuador, se preparan para el encuentro oficial donde Paraguay entregará la presidencia pro tempore a Uruguay, los cancilleres ya han dejado listo el terreno con un importante acuerdo político y estratégico.
El gran logro previo a la cumbre presidencial fue la reactivación de Urupabol, un histórico mecanismo de integración trilateral que une los intereses de Uruguay, Paraguay y Bolivia. Los cancilleres Rubén Ramírez Lezcano de Paraguay, Mario Israel Lubetkin de Uruguay y Fernando Hugo Aramayo de Bolivia estamparon sus firmas en un comunicado conjunto que busca reimpulsar el diálogo político y coordinar agendas en áreas clave para las tres naciones. Con este paso, Bolivia asume la Secretaría Pro Tempore del bloque trilateral para motorizar los compromisos alcanzados en Asunción, los cuales serán sometidos a la aprobación final de los mandatarios.
Durante las deliberaciones previas, el canciller anfitrión, Rubén Ramírez Lezcano, aprovechó el escenario para marcar una postura firme sobre los principios institucionales que deben regir en el continente. El diplomático paraguayo enfatizó que la democracia es el motor insustituible de la integración regional y remarcó la importancia del Estado de derecho y la separación de poderes. En esa misma línea, expresó la preocupación del gobierno paraguayo por los recientes acontecimientos en Bolivia, haciendo un llamado enérgico al respeto del orden constitucional, la institucionalidad democrática y la paz social en el país vecino.
Además de los asuntos políticos, la agenda de los cancilleres abordó problemáticas urgentes que golpean directamente a la ciudadanía de la región. Se priorizó la lucha contra el crimen organizado transnacional, instando a profundizar la cooperación judicial y policial mediante el intercambio de información, destacando el marco de la reciente Declaración de Ciudad del Este.
Asimismo, se trataron temas de gestión de riesgos ante emergencias climáticas y desastres, un punto donde Paraguay extendió su solidaridad con el pueblo venezolano tras los sismos recientes. De este modo, entre la diplomacia activa y el vacío político dejado por Argentina, el Mercosur intenta demostrar que sus engranajes siguen girando con fuerza propia.
Fuente: Ultima Hora



