Un ejemplar macho de yaguareté de aproximadamente cinco años fue capturado con éxito tras merodear en dos ocasiones consecutivas por las calles del barrio Tres Lagoas, una zona urbana de Foz de Iguazú que linda con la franja de protección del Lago Itaipú.

El felino, que no figuraba en los registros de las instituciones de conservación de la región, fue bautizado por los técnicos de la Itaipú Binacional como Tape’ỹ, una palabra de origen tupí que significa «el que ha perdido el rumbo». La captura se logró gracias a la rápida y consciente acción de los residentes locales, quienes en lugar de reaccionar de forma agresiva ante la presencia del imponente animal de 75 kilogramos, grabaron las evidencias y contactaron de inmediato a las autoridades pertinentes.

El avistamiento inicial ocurrió gracias al circuito cerrado de una vivienda, lo que dio una primera pista sobre el recorrido del animal hacia un área forestal de la reserva. Sin embargo, su reaparición llevó a desplegar un operativo de aislamiento y captura sumamente coordinado, en el que participaron de forma conjunta Itaipú Binacional, el Proyecto Onças do Iguaçu, el Proyecto Yaguareté de Argentina, así como las policías militar y ambiental. El equipo veterinario a cargo logró sedar al felino sin causarle daños, para luego trasladarlo en una caja de transporte especial directo al Hospital Veterinario del Refugio Biológico Bela Vista, garantizando en todo momento la integridad física de los vecinos y del propio animal.

De acuerdo con las evaluaciones iniciales, análisis de laboratorio y estudios radiográficos realizados por los profesionales de la División de Áreas Protegidas, se descartó la presencia de heridas por disparos, encontrándose únicamente una lesión menor en la espalda que ya fue tratada. Los expertos de conservación señalaron que, si bien hace más de dos décadas no se registraban jaguares en los alrededores directos de estas áreas custodiadas, este hallazgo evidencia la excelente salud de las masas boscosas locales, permitiendo una libre circulación de la fauna autóctona en la neurálgica región de la Triple Frontera.

Actualmente, Tape’ỹ se recupera satisfactoriamente a la espera de que el Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad autorice su liberación definitiva en un entorno adecuado, posterior a la colocación de un collar de rastreo satelital para continuar con su monitoreo continuo.

Fuente: Ultima Hora

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