Una fuerte ola de críticas sacudió al ámbito político tras la propuesta impulsada por sectores del oficialismo en la Cámara de Diputados para aplicar impuestos a la tirzepatida, uno de los fármacos más demandados para tratar la obesidad y la diabetes. La iniciativa encendió las alarmas debido al contraste con el trato favorable que mantienen industrias como la del tabaco, las bebidas alcohólicas y las gaseosas, las cuales siguen exentas de mayores cargas fiscales.
La senadora y médica Esperanza Martínez repudió duramente el intento de encarecer un insumo clave para la salud pública. La legisladora señaló que los impuestos selectivos deben utilizarse para desincentivar consumos nocivos que generan un alto costo al sistema sanitario, como el cigarrillo o el alcohol, y no para castigar medicamentos esenciales. Destacó además que, al no estar bajo patente en Paraguay, este tratamiento puede producirse localmente a precios mucho más accesibles para la población en comparación con países vecinos.
El rechazo al proyecto no tardó en extenderse a otros sectores. Desde la disidencia colorada, el senador Mario Varela remarcó que encarecer la tirzepatida afectaría de forma directa a pacientes de bajos recursos que enfrentan enfermedades crónicas como la diabetes. Por su parte, el presidente del Senado, Basilio «Bachi» Núñez, tomó distancia de la iniciativa formulada en la Cámara Baja y aseguró que el compromiso de no aumentar la presión tributaria se mantiene firme, al tiempo que sugirió que este fármaco debería incluirse en la lista básica de la salud pública.
Fuente: ABC Digital



