La senadora Celeste Amarilla oficializó su intención de competir por la Presidencia de la República del Paraguay en 2028, posicionándose como una de las figuras más visibles de la oposición dentro del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA). La legisladora aclaró que, aunque no está un 100 % convencida de su postulación definitiva, su objetivo actual es poner su nombre a disposición para ingresar en las mediciones de la oposición y analizar la viabilidad real de su proyecto electoral.

El ingreso de Amarilla a las encuestas busca determinar el nivel de aceptación de su figura tanto en el electorado liberal como en el bloque opositor independiente. Entre sus planteamientos iniciales, ha mencionado la posibilidad de evaluar alianzas estratégicas con otros líderes regionales de peso, citando al exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto.

A este panorama electoral se suma un elemento reciente que habría impulsado su decisión. Sus últimas y mediáticas apariciones públicas derivadas del fuerte enfrentamiento con el futbolista francés Kylian Mbappé —tras la eliminación de Paraguay en el Mundial 2026— le habrían servido de estímulo para evaluar el impacto de su figura a nivel masivo. La enorme repercusión transnacional de la disputa, que incluyó desde comunicados de la Cancillería paraguaya hasta irónicas publicaciones de la legisladora en redes sociales, movilizó el debate político local. Analistas y sectores de la opinión pública advierten que este nivel de exposición, considerado por algunos como una estrategia de alta visibilidad, funcionó como un laboratorio electoral para medir cómo reacciona la ciudadanía ante su característico perfil frontal de cara a una postulación presidencial.
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