Aire acondicionado, televisión, heladera y, custodiando la habitación, un retrato del mismísimo Pablo Escobar junto a un cuadro gigante de un billete de 100 dólares. No se trata de la
Un camino de más de 1.800 kilómetros de desesperación, un niño de dos años escondido en el piso de una camioneta y un tiroteo final sobre el asfalto paraguayo marcaron




