Entre un marcado silencio y esquivando los micrófonos de la prensa, Jorge Brítez, expresidente del Instituto de Previsión Social, abandonó el juzgado tras su audiencia de imposición de medidas. El exfuncionario, investigado por un presunto caso de lesión de confianza, prefirió no dar declaraciones y se limitó a señalar que su representante legal respondería todas las interrogantes, antes de subir a su vehículo y retirarse de la sede judicial.

Durante la comparecencia, el juez Rodrigo Estigarribia le otorgó a Brítez medidas alternativas a la prisión preventiva. Su abogado, José Fernández Zacur, celebró la resolución del magistrado y cuestionó con dureza el actuar del Ministerio Público. Para la defensa, el pedido inicial de detención ordenado por el fiscal Jorge Ortíz representaba un exceso desmedido, considerando que se trata de una persona mayor de 70 años, condición que por ley impide este tipo de medidas de privación de libertad.

El caso gira en torno a polémicas adendas firmadas durante la gestión de Brítez al frente de la previsional, las cuales habrían causado un multimillonario perjuicio económico. No obstante, Fernández Zacur tildó todo el proceso de ser más un espectáculo mediático que una causa formal, afirmando que la acusación es incompleta y vaga. Según la defensa, resulta insólito que una causa que permaneció congelada por dos años y medio se haya resuelto en cuestión de un mes, imputando únicamente al presidente y dejando fuera a otros miembros del Consejo de Administración y a firmantes de los contratos originales que también tomaban decisiones operativas.

A pesar de las críticas hacia la investigación fiscal, la defensa confirmó que Brítez se pondrá a total disposición de la justicia para aportar su versión de los hechos. El siguiente paso en la causa será examinar a fondo los detalles del expediente para delimitar las responsabilidades reales y demostrar la inocencia del ex titular de la previsional.

Fuente: ABCDigital

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