El presidente Santiago Peña sacudió la cumbre del Mercosur en Luque al exigir un reparto equitativo y sin asimetrías del 25% de los cupos de exportación hacia la Unión Europea, rechazando el mezquino 10% que pretenden imponer los demás socios.

Lejos de encender las alarmas, el respaldo del sector productivo fue inmediato y contundente. El titular del SENACSA, José Carlos Martin, aseguró que el país tiene muy poco que perder si el bloque no llega a un consenso, desmitificando un acuerdo comercial que considera sobrepublicitado.

La realidad de los números sostiene la firmeza paraguaya. Europa representa menos del 5% de las exportaciones globales de carne del Mercosur, lo que significa que el negocio pecuario local no cambiará de la noche a la mañana por firmar o no este tratado. Al no haber gozado nunca de accesos arancelarios preferenciales en ese continente, el peor escenario para Paraguay sigue siendo el actual, donde rige la regla del que primero llega, se queda con el mercado.

Aunque las fricciones internas envían una mala señal a potencias comerciales como Japón, el tablero geopolítico regional podría jugar a favor de Paraguay. La suspensión fitosanitaria que pesa sobre Brasil le costará al gigante vecino al menos un año de adecuación, abriendo una ventana ideal para que los productores paraguayos suplan esa millonaria demanda europea gracias a su competitiva capacidad de producción. El optimismo ganadero es tal que, al margen de los tironeos diplomáticos, el Senacsa confirmó que el histórico primer envío de carne avícola nacional rumbo a la Unión Europea ya está listo y se concretará en los próximos días.

Fuente: ABC Digital

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