El oficialismo colorado ya empezó a mover sus fichas más pesadas de cara al futuro político, y fue el propio presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, quien se encargó de oficializar la hoja de ruta antes de la sesión ordinaria en el Congreso.
Por un lado, Latorre blindó constitucionalmente el retorno del expresidente y actual titular de la ANR, Horacio Cartes, proyectándolo como la cabeza indiscutible de la lista para el Senado en las elecciones del 2028; el legislador aprovechó para calificar de «gran injusticia» las trabas parlamentarias del pasado que impidieron jurar a los mandatarios electos y proclamados, asegurando que esta vez el peso de las bases hará valer el derecho de Cartes.
En paralelo, y apuntando al corto plazo en la capital, Latorre sacó pecho por el multitudinario lanzamiento de Camilo Pérez rumbo a la intendencia de Asunción —evento que según sus números reunió a más de 20.000 personas— y minimizó las críticas hacia la caótica gestión municipal actual, prometiendo que el proyecto de Pérez no será un simple maquillaje cosmético para la golpeada Madre de Ciudades, sino una transformación estructural definitiva que alinee a la capital con el crecimiento macroeconómico que el Gobierno Central muestra al mundo.


